HomeIA en MarketingLos datos crearon el marketing moderno, la IA dicta su futuro

Los datos crearon el marketing moderno, la IA dicta su futuro

De residuo a activo: la evolución de los datos en la empresa

Aunque hoy resulte difícil de creer, hubo un tiempo en que la recopilación de datos se limitaba a lo estrictamente necesario. La imagen estereotipada de una oficina de los años setenta, con sus hileras de archivadores y ficheros, evoca una actitud muy diferente hacia la información: se guardaba únicamente aquello que se tenía la certeza absoluta de necesitar en el futuro. Cualquier dato que excediera el núcleo operativo de una empresa era considerado un residuo, un subproducto sin valor inherente y no un activo.

Esta mentalidad estaba condicionada en gran medida por la tecnología. El almacenamiento digital era caro, lento y complejo de analizar. Incluso cuando la información se guardaba, a menudo se convertía en un archivo de solo escritura, almacenado pero nunca consultado. Los datos representaban una carga, costosa de mantener y potencialmente arriesgada.

El cambio de paradigma: los datos como nuevo petróleo

Sin embargo, el avance tecnológico y el desarrollo de nuevas técnicas de análisis transformaron por completo este paradigma. Durante las últimas dos décadas, hemos sido testigos de un cambio fundamental: los datos pasaron de ser un mero residuo empresarial a convertirse en el activo principal del marketing y los negocios, llegando a ser conocidos como “el nuevo petróleo”. Este cambio impulsó a las empresas a replantearse qué datos recopilaban y por qué. La nueva directriz era almacenarlo todo, incluso el dato transaccional más insignificante, aunque no se supiera con certeza cuál sería su uso futuro.

De la descripción a la prescripción

A medida que nuestras capacidades analíticas avanzaron, pasamos de un enfoque descriptivo (“¿qué compró el cliente?”) a uno predictivo (“¿qué es probable que compre a continuación?”). Este tipo de conocimiento predictivo demostró ser inmensamente valioso, permitiendo a las empresas adaptar sus ofertas y optimizar su rendimiento en respuesta a las demandas del consumidor. Pero quedaba un paso más por dar: la transición de lo predictivo a lo prescriptivo. Este salto cualitativo no solo anticipa la próxima acción del cliente, sino que recomienda la mejor acción que la empresa debe tomar.

La revolución de la inteligencia artificial

Ahora nos encontramos en medio de otra gran revolución tecnológica, donde los grandes modelos de lenguaje (LLM) y otras tecnologías de inteligencia artificial están cambiando radicalmente nuestra forma de trabajar. Podríamos caer en la tentación de ver estas herramientas simplemente como una forma más eficiente de analizar los datos que ya poseemos. Sin embargo, su impacto es mucho más profundo.

El funcionamiento de los modelos: el concepto del “JPEG borroso”

La mayoría de los LLM modernos se basan en una arquitectura conocida como “transformers”. Estos modelos procesan una entrada de texto y la analizan utilizando miles de millones de parámetros, que son reglas matemáticas aprendidas de un volumen masivo de datos inicial. De forma simplificada, su conocimiento se almacena de manera similar a la compresión de un archivo. Como afirmó el autor de ciencia ficción Ted Chiang, un LLM es como “un JPEG borroso de la web”. Esta analogía es crucial. Una vez que el modelo ha sido entrenado, contiene todo el conocimiento que retendrá, aunque con distintos niveles de fidelidad.

El nuevo rol de los datos propietarios

Nuestro desafío ahora es complementar ese “JPEG borroso” con la imagen nítida y en alta definición de nuestro propio negocio, que proviene de nuestros datos propietarios. Al combinar la capacidad de la IA con nuestros datos únicos, logramos el objetivo que llevamos años persiguiendo: pasar directamente del dato a la acción.

En resumen, la IA no hace que los datos sean menos importantes, sino que redefine su función. El foco ya no está en tratar los datos como el activo final al que volvemos una y otra vez para obtener respuestas. En su lugar, los datos se convierten en el combustible de alta calidad que perfecciona y contextualiza los potentes modelos de IA. El objetivo deja de ser el simple análisis para convertirse en la ejecución de acciones inteligentes y automatizadas, reescribiendo así las reglas del marketing moderno.

Imagen de Carol De Córdova

Carol De Córdova

CMO. Aporta la visión experta y el rigor metodológico en marketing estratégico para Optimoclick, liderando el control de la ejecución global para asegurar la escalabilidad y el éxito sostenido en los proyectos de cada cliente.

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